SEMANA SANTA DE ANDÚJAR.
LA SEMANA SANTA DE ANDÚJAR EN EL SIGLO XVII.-
Enrique Gómez Martínez.
Dentro de las fiestas anuales de Andújar en el siglo XVII tenemos a la Semana Santa, con poca repercusión en los gastos que el Ayuntamiento hacia con respecto a otras festividades como El Corpus que era la más importante del año, seguida de San Eufrasio y la romería de la Virgen de la Cabeza.
El que se destinara poco dinero a su conmemoración era debido al carácter eminentemente religioso que llevaba a los vecinos a vivirla con gran recogimiento, comenzando por la cuaresma; de ahí que en 1606 las autoridades locales acordaran cambiar las casas de mancebía pública, situadas en el centro de la ciudad, a otros lugares, por estar en el paso de las procesiones que había a lo largo del año:
“este dia acordo la ciudad que por quanto la mancebia publica esta dentro de la ciudad y en la calle mas publica y pasaxera della donde pasan las procesiones que hacen dia y de noche en todo el año y esta muy cerca del conbento de San Francisco y junto a los ospitales de nuestra sra. de la Cabeza y de la Caridad y del hospital de muxeres recoxidas pobres que se quite dicha vivienda y se pase a la parte que dicen la Silera en la parte y lugar della que señalara la ciudad (…)”.
Las celebraciones tenían lugar el Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo. Para el discurrir de las procesiones se limpiaban las calles por donde pasaban. En 1650 el llamado domingo de pasión, se procesionaba el Santo Cristo de la Columna de la Parroquia de Santiago:
“Este dia en esta cavildo la ciudad acuerda que Bernardo Criado i Piedrola Maiordomo de Propios de esta ciudad entregue el palio i guion que esta ciudad tiene para sus fiestas, para la procesion que se a de celebrar el domingo de pasion en Señor Santiago en que scan el Santo Cristo i acabada la dicha fiesta el dicho Mayordomo haga se le buelba a entregar el dicho palio i guion (…)”.
El jueves hacia estación de penitencia las cofradías de la Vera Cruz y Soledad, que salían del convento de la Victoria, situado en el altozano de igual nombre a partir de mediados del siglo XVII, mientras que antes se encontraba ubicado en el camino al Santuario de la Virgen de la Cabeza, perteneciente a los franciscanos de Paula o Mínimos. El viernes desfilaban el Santo Entierro, Jesús Nazareno y la Soledad. La cofradía de Jesús Nazareno la relaciona el historiador Torres Laguna con el actual “Señor de los Señores”, conocida así popularmente, por asistir siempre la aristocracia local. Esta estuvo hasta la Guerra de la Independencia en el convento de los PP. Trinitarios, situado entre las calles Granados, Pablillos y Los Hornos. El Santo Entierro iba acompañado por la Soledad, la misma que lo había hecho el jueves santo. Ambas pasaron más tarde a la parroquia de San Bartolomé, tras la desaparición de los conventos referidos.
Las autoridades municipales asistían a las procesiones y demás funciones religiosas para poner orden y evitar disturbios entre las gentes, que aprovechando la nocturnidad de los desfiles y el final de la cuaresma, durante la cual se habían contenido las pasiones humanas, en lo posible, se cometían ofensas a Dios. El 1 de abril de 1686:
“(…) la ciudad nombro por comisarios que asistan a las funciones de la Semana Santa a los Señores Dn. Martin Carlos de Valenzuela y Dn. Bartolomé Mesis Serrano Regidores y a Juan de la Yruela Jurado y les dio comision para que asistan a la quietud gobierno y buena disposición de las procesiones y funciones de Semana Santa y asi lo acordo”.
Debido a esa nocturnidad de las procesiones, y a los motivos antes indicados, el obispado intentó prohibirlas en 1631, amenazando con las excomunión, a lo que el Cabildo Municipal se opuso y entró en pleito alegando el carácter tradicional e inmemorial de las mismas en la noche de Andújar.

Willver Coasaca Núñez dijo
Enrique, me encantaria leer tu texto porque estoy excribiendo sobre semana santa en Chucuito, que fue la capital de los Lupakas cuando llegaron los españoles al PERU. Como puedo tener acceso a tu libro.
Soy Antropologo peruano, docente de la Universidad Nacional del Altiplano-Puno.
Un abrazo
25 Julio 2008 | 06:13 PM